Contratar un diseñador de interiores – interiorista será siempre beneficioso a la hora de tomar buenas decisiones y trabajar con estilo, dentro de tiempos y presupuestos establecidos.

Todos sabemos que una obra puede ser algo complicada. Del mismo modo que uno acude al médico ante un problema de salud, consultar a un profesional interiorista en materia del hogar es lo indicado. Sus años de preparación académica y experiencia en el campo, son herramientas que no debemos ignorar, si queremos lograr un buen trabajo.

Como un rompecabezas, un diseñador de interiores debe ordenar las piezas hasta completar la imagen.

 

El porqué.

Estudios indican que un espacio bien organizado, nos permite realizar mejor nuestras actividades.

Lo que no se puede ignorar, es que la belleza nos inspira, condiciona nuestro humor, y beneficia a lo largo del día.

El imaginario popular, tipifica al Diseñador de Interiores como un ser extravagante, destinado a brindar su servicio solamente al sector más rico de la sociedad.

Es muy común, encontrarse con reformas o re-decoraciones con fondos austeros, donde el trabajo de un profesional es especialmente beneficioso.

El mismo sabrá donde conseguir los materiales y mobiliario necesario para llegar al mejor resultado, con el máximo aprovecho de recursos, evitando costos excesivos y evitando gastos innecesarios.

El tiempo es dinero.

Considerando que un Diseñador de Interiores posee y entiende donde conseguir lo necesario al menor precio y de la mejor calidad posible, entendemos también que un profesional entrenado, manejará mejor los tiempos para concluir la reforma de la forma más rápida y acertada, ahorrándonos costos de obra innecesarios.

 

El trabajo bien hecho.

¿Alguna vez te detuviste a analizar las revistas de decoración? Aquellos trabajos que se destacan, generalmente son obras realizadas por Diseñadores de interiores.

Desde la distribución funcional en base a la no siempre obvia necesidad del cliente, la correcta escala del mobiliario y sus apropiados detalles constructivos.

El arte de diseñar espacios se extiende más allá de combinar el género de la cortina con la alfombra, y la coherencia en la mezcla de materiales, colores y texturas, no es tarea fácil para un aficionado de la decoración.

Tu casa es tu santuario y un trabajo bien hecho, debe ser concebido de la forma más profesional posible.

Ya que no todos somos iguales, es importante contar con alguien que nos escuche y entienda nuestras necesidades, en base a lo que nos interesa y nos vuelve únicos. Solo así, lograremos vivir cómodos en nuestro hogar y mejorar la forma en la que vivimos.

Para mas información, no dude en ponerse en contacto con nuestro estudio de interiorismo.